Para muchos, lamentablemente, es el drama de sus vidas. Como si cumplir años fuera un latigazo en la espalda, que con el correr de los años se hace cada vez más doloroso. Por supuesto, que no todos se toman el DNI tan en serio.
En otra épocas, las abuelas o algunas madres ya mayores solían tener la creencia de que estar embarazada equivale a estar enfermo. De hecho, cuando llega la hora de las benditas contracciones, ellas hablan de que "se descompuso". De la misma manera, siempre hubo y hay mucha gente que cree que cumplir años es uno de los dramas cotidianos que tiene que soportar su ya golpeada vida terrenal.
Estos dramáticos ejemplares no tienen un rango de edad en el que desplegar su sufrimiento. Creen que siempre es malo. A los 15, a los 18, a los 21, a los 24, a los 27, a los 30. Y ni que hablar cuando se supera esa barrera de los 30, esa señal inequívoca de que uno es viejo. Para las mujeres, más adeptas a no querer cumplir años, también la valla de los 40 supone un sufrimiento mayor. La menopausia es una enmiga pública de las mujeres.
Y son precisamente las damas las que menos quieren saber de soplar velitas. Difícilmente, una mujer te diga su edad ante la primera interrogación. Y si se confiesa, lo hará sin antes anteponer frases del tipo "esas cosas no se le preguntan a una mujer", "¿Cuántos me das?" (un buen motivo para echarle la culpa al otro de la edad que tienen), "pero mirá que tengo dos embarazos arriba" y cosas así.
Asimismo, es la mujer -según mi modesto entender, más por una cuestión de vanidad personal que por una exigencia varonil- la que siempre quiere disimular la edad. Sin llegar a entender que al hombre, en el fondo, le gustan tal como son y con la edad que tienen. Pero como no entienden eso, apelan a costosas -y peligrosas- operaciones que solucionan mágicamente lo que Dios no le dio con un criterio muy injusto.
Entonces, de la noche a la mañana, aparecen delgadas señoritas con unos bustos tremendos, casi como por arte de magia. O señoras con cierta edad (incluso de abuelas) con todo en su lugar como si tuvieran 20 años. Cuando todo el mundo sabe que no los tienen. Nadie va a negar que a simple viste no es llamativo. De todas maneras, no entienden que a nosotros nos gustan naturales. O en todo caso, a mi me gustan naturales.
Siempre fui de la idea que la mejor edad es la que tengo. con sus pro y sus contra. Me parece una visión más justa de lo que nos ocurre. Cuando uno es chiquito, quiere ser grande, pero no hay nada como tener todo el día para pensar solamente en jugar. Es cierto, queremos tener más edad, porque hacemos otras cosas cuando somos grandes. Sin embargo, después vienen las obligaciones. Llega la escuela y nos pasamos todo el año cumpliendo horarios y cuando llega el verano al fin, nos mandan a las colonias para seguir cumpliendo horarios y órdenes, justo en nuestras vacaciones. Y así será el resto de la vida.
Cuando tenés 15 años es, sin duda, la mejor edad (como lo son las otras). Porque es cierto que sos un pavo, pero no te importa nada. Sos un pavo feliz. A los 18, te probás por primera vez el traje de adulto y, aunque ves que todavía te queda grande, te gusta usarlo, al menos, de a ratos. Es a esa edad cuando las mujeres comienzan la peor parte del calvario. "Después de los 18, los años pasan volando", me decía una de 18 cuando yo apenas llegaba a los 16. Y en realidad pasan tan rápido los segundos 18 como los primeros.
Con 18 me fui a vivir solo y lejos de casa, por el estudio. Y ahí realmente te hacés grande, casi a la fuerza. Aunque si hoy me tocara volver a vivir esa etapa, ni lo dudo. Cuando llegás a los 25, ya sos más grande que varios de los que te rodean y aún así sigue siendo una gran edad.
Los 30, no lo voy a negar, son como un cimbronazo, pero la vida nos entrega otras cosas. En muchos casos, ya estás casado o con hijos. Y para eso no hay edad fea. Los chicos son el antídoto para todos los dolores. Si no estás casado, tus obligaciones laborales, personales o de cualquier índole te dan el alimento de la vida.
En mi caso, todavía no llegué a los 40. Y sigo sosteniendo que la mejor edad es la que tengo. No sería justo echarle la culpa al DNI por las cosas que no hice, que no tuve, que me hubiera gustado hacer o tener. Trato de mirar para adelante y plantearme nuevos desafíos. Estoy seguro que cada edad los tiene. Si los tuvo durante casi 38 años, no veo motivo para que no los tenga de aquí en adelante. Y para eso me estoy preparando. Porque la edad que viene es la mejor.
Mudamos el blog a horaciopiceda.com.ar
-
Hola. Disculpa las molestias. Pero mudamos el blog a la nueva direccion:
http://www.horaciopiceda.com.ar/
Hace 16 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario